
Los días viernes 9, sábado 10 y domingo 11 de enero la Red franciscana migrante de Iquique conformada por las Hermanas del Camino, las hermanas franciscanas misioneras de María, las hermanas franciscanas de la Inmaculada y los hermanos franciscanos, pudimos concretar el proyecto Espacio de alegría fraterna, gracias al aporte del fondo de cuaresma que la Pastoral social de la diócesis de Iquique nos entregó.
El propósito de esta actividad era: Crear un espacio seguro y fraterno que promueva la alegría, el juego, el aprendizaje y la integración para los niños migrantes del Paso de la Mula durante su periodo de vacaciones.
Junto a lo anterior era de interés desarrollar los siguientes aspectos: Fomentar la convivencia pacífica y el sentido de pertenencia. Proporcionar actividades recreativas, lúdicas, deportivas y culturales. Brindar apoyo emocional básico a través de dinámicas grupales. Favorecer la creatividad y la expresión personal. Impulsar el cuidado mutuo, la solidaridad y el respeto. Constituir un espacio de sinergia pastoral entre las hermanas de la caridad y la Red franciscana migrante, es decir, consolidar un trabajo inter congregacional por el bien de los niños vulnerables.
El proyecto se desarrolló según la planificación desarrollada. Los recursos fueron suficientes gracias al apoyo solidario de las hermanas y los hermanos, y los bienhechores, lo cual nos permitió materializar un espacio de alegría fraterna.
La asistencia de los primeros dos días fue de 47 niños y niñas en cada jornada, los cuales trabajaron sus emociones e identidad cultural. El tercer día, era visita a la playa de Chanavayita, la asistencia fue de 27 niños, lo cual significó dar mayor atención a los niños. Ciertamente esta iniciativa logró constatar la multiplicidad de países, costumbres y culturas en la Iglesia de Iquique. Efectivamente, dentro de la actividad desarrollada encontrábamos niños y niñas de nacionalidad: peruana, boliviana, colombiana, venezolana, chilena. Las hermanas religiosas que vienen de Brasil, Colombia, Senegal, India, Bolivia, Myanmar y Chile.
Esta actividad entregó elementos mínimos y básicos a los niños y niñas para conocer las emociones y como mínimamente canalizarlas y reconocerlas. Además, apreciar y reconocer positivamente su origen nacional y cultural. Finalmente, el tercer día fue de disfrutar de la belleza de la creación, jugar en fraternidad, compartir y relacionarse fraternalmente entre todos y todas por medio de la amistad y el buen trato. Anexo a este informe fotografías que dan cuenta de algunos momentos de las actividades que desarrollamos.