LA FIESTA DE JESUS NAZARENO DE LA ISLA DE CAGUACH: 247 años de viva y profunda devoción

Fray Luis Alberto Nahuelanca M, OFM

La llegada del Nazareno

La religiosidad de Chiloé está marcada profundamente por la devoción a Jesús Nazareno y su pasión redentora.  Fue el misionero franciscano, que proveniente del Colegio de Propaganda Fide de Santa Rosa de Ocopa (Perú), en el año 1778, en el contexto de la evangelización franciscana en estas tierras insulares, trajo la imagen del Nazareno junto con otras, la cual ha tenido de parte de los chilotes una indecible acogida, devoción y apropiación. El Nazareno se ha quedado para siempre en Chiloe y cuya fiesta se celebra sagradamente el 30 de agosto de cada año en su Santuario, en la isla de Caguach y también los terceros domingos de enero de cada año.

La Preba

Es la rememoración histórica de un acontecimiento de fe, que recuerda la decisión de Fray Hilario Martínez, de realizar una competencia de chalupas con representantes remeros de los cinco pueblos: Tac, Alao, Apiao, Chaulinec y Caguach, a fin de dirimir dónde habría de quedar la imagen del Nazareno, la cual se encontraba ya en Tenaún, una importante cabecera misional, en tiempos de la misión jesuítica hasta 1767, año en que fueron expulsados de todos los territorios de la Corona española. Se trataba de cinco islas habitadas por indígenas huilliches los cuales se encontraban en conflicto permanente. El 23 de agosto de 1778 se realizó la histórica “preba”, llegando en primer lugar en esa ocasión los remeros de la isla de Caguach, razón por la cual se estableció allí la imagen del Nazareno, como Príncipe de la Paz, hasta nuestros días.  Cada año se recuerda con gran entusiasmo y devoción ese inolvidable momento. Cada 23 de agosto, remeros de las 5 islas y sus correspondientes chalupas llegan hasta el Santuario del Nazareno para renovar su fe, pedir la bendición, cumplir su manda y revivir la preba que comienza desde la isla de Apiao hasta el sector la Villa, en la costa arenosa de la isla de Caguach.

La Novena de Jesús Nazareno

Como cada año, desde el día 21 de agosto, ya comienza un tiempo especial de preparación, la Novena al Nazareno, en donde día a día con el toque de campanas que anuncian el rezo del Ángelus a las 8 hrs, los devotos se preparan para la Santa Misa a las 11 hrs y por la tarde, a las 16 hrs, se reza la tradicional novena, con sus oraciones propias, cánticos y gozos al Nazareno, que las rezadoras y rezadores chilotes mantienen celosamente como tesoro espiritual.  Durante estos días también van llegando los fiscales, rezadores y promesantes de los otros 4 pueblos con sus respectivas imágenes patronales. Los primeros en llegar son los de la isla de Apiao; después llegarán los de la isla de Tac, posteriormente Alao y por último, Chaulinec. Todos son recibidos en la rampa de la isla al son de pasacalles y oraciones y con la alegría del reencuentro, para celebrar una vez más como cinco pueblos la fiesta del Nazareno, en paz y fraternidad, como lo quiso fray Hilario.

Las guirnalderas del Nazareno

Un especial momento es el referido a las guirnalderas, mujeres, ancianas y jóvenes que cada año tienen la misión de preparar con tanta unción y delicadeza, las guirnaldas que adornan bellamente el Santuario del Nazareno. Muchas de ellas llevan más de 40 años haciéndolas y siempre con la misma disposición y fina atención. Año a año desde los montes de la isla de Caguach, las perennes hojas del árbol del avellano son cortadas para tejer con sabia lentitud y sentido de adoración la trama, que junto al narciso y su bello color amarillo, van siendo entrelazados con la manila, una hebra resistente que va dando la firmeza al tejido. Son muchos metros de guirnaldas que se preparan dada la amplitud y altura del santuario. Todo se va entrelazando; se unen todos los pilares y rincones del templo hasta formar una unidad bella, armónica y estética, para confluir hacia la imagen del Nazareno, por la cual todo se engalana con sentido de pulcritud.

El ritual de las banderas

El día 29 de agosto, se celebra un momento ritual de especial significación, la renovación del compromiso de la paz y la fraternidad de los 5 pueblos ante la presencia del Nazareno. En la explanada del Santuario, a las 15 hrs todos los patrones, fiscales y promesantes de las 5 islas cada uno con sus respectivos atuendos y con sus banderas multicolores, especialmente blancas, moradas y rojas,  ante la patrona mayor, a partir de este año una mujer, donde Rosario Almonacid, son dirigidos y coordinados para ir haciendo los respectivos movimientos de distancia, encuentro, abrazo y reconciliación, todo al son de pasacalles; rito que culmina con una procesión circular por 3 veces, expresando simbólicamente su compromiso de fe, comunión y comunidad ante quien es Uno y Trino.

El 30 de agosto: el gran día del Nazareno

Este año 2025, hubo un día primaveral, que ayudó a que llegarán más de 3600 personas al Santuario del Nazareno. Ya a las 7 de la mañana comenzaron a llegar las primeras lanchas provenientes de Achao y de otros puntos de las islas del archipiélago, del norte del país y de nuestra Patagonia chileno-argentina. Todos con una profunda devoción y en donde el signo más visible de esta expresión de religiosidad popular son las velas, que se encienden alli en Santuario, contemplando al Nazareno y se van derritiendo lentamente en las manos del peregrino al ritmo de una oración musitada desde el corazón, presentando sus anhelos, necesidades y clamores: la vida, la salud, la enfermedad, la familia, el trabajo, la tristeza de la muerte. Dos eucaristías esperan a los peregrinos este día, a las 9.30 hrs y a las 12 hrs, ésta última fue presidida por Mons. Juan Maria, el obispo diocesano. Inmediatamente terminada la misa central se realiza la tradicional procesión con la imagen, con sus pasacalles y una multitud de peregrinos que este año acompañaron al Nazareno. Terminada la fiesta cada peregrino aborda la lancha y vuelve a casa con la bendición del Nazareno y la fe renovada en El, con la esperanza de volver nuevamente con una fidelidad pactada y una promesa decidida.