
En el marco del Tiempo de la Creación, la comunidad franciscana de Iquique vivió una emotiva jornada de plantación y ornamentación en el Jardín de la Memoria Franciscana del convento local. La actividad reunió a religiosos, niños, jóvenes y voluntarios en una instancia marcada por la oración, el cuidado del medioambiente y el compromiso comunitario.
Por Enrique Astudillo Baeza, periodista
La jornada comenzó con un momento de contemplación y oración, guiado por integrantes de la pre JUFRA, donde se agradeció a Dios por el don de la creación y se renovó el espíritu franciscano de fraternidad con la naturaleza. Este gesto inicial marcó el tono de la actividad, poniendo en el centro la fe y el llamado a cuidar la casa común.
Posteriormente, se llevaron a cabo distintas acciones concretas que dieron nueva vida al espacio. Entre ellas, la plantación de 200 especies donadas por el Parque Santa Rosa de Alto Hospicio, gracias al apoyo del MINVU, además de trabajos de picado y retiro de veredas en mal estado. Niños y niñas franciscanos, junto a miembros de la Orden Franciscana Seglar, se sumaron pintando las letras “Paz y Bien” y decorando piedras ornamentales que embellecieron el entorno.
El voluntariado también se hizo presente en la construcción de un mesón de carpintería, que servirá para futuros trabajos comunitarios y de formación práctica. “La actividad tuvo como objetivo preparar el jardín para que en octubre, que es el mes franciscanos y conmemoración del primer aniversario del incendio, esté totalmente enverdecido y florido”, adelantó el sociólogo Aníbal Valenzuela, ofs.
Finalmente, durante la actividad se desarrolló la segunda etapa de los trabajos de apuntalamiento, proyectando un jardín que no solo será un espacio de belleza natural, sino también un lugar de memoria, oración y encuentro para toda la comunidad franciscana de Iquique.
“Recordemos que el sentimiento de la comunidad parroquial es que la reconstrucción comenzó con la recuperación del jardín, a través de la autogestión y de la alianza colaborativa con muchos voluntarios y voluntarias, junto a varias instituciones -Parque Santa Rosa, Colegio de Arquitectos, Universidad Arturo Prat con su carrera de Agronomía, la Ilustre Municipalidad de Iquique, entre otras- que han estado presentes desde el 16 de noviembre de 2024 cuando fue la primera actividad”, destacó Aníbal Valenzuela, ofs.
Este renovado espacio busca inspirar a vivir con esperanza y en armonía con la creación, siguiendo el legado de San Francisco de Asís en medio de Iquique.











