Llegada de los primeros franciscanos
Provenientes del Perú, en 1553 se instalan en territorio chileno los cinco primeros religiosos franciscanos: Martín de Robleda, Juan de Torralba, Cristóbal de Rabaneda, Juan de la Torre y Francisco de Frejenal.
Un recorrido visual por los hitos que han marcado la presencia franciscana en Chile, desde la llegada de los primeros religiosos en 1553 hasta más de 470 años de servicio fraterno.
Provenientes del Perú, en 1553 se instalan en territorio chileno los cinco primeros religiosos franciscanos: Martín de Robleda, Juan de Torralba, Cristóbal de Rabaneda, Juan de la Torre y Francisco de Frejenal.
La primera fundación corresponde al convento de Santa Lucía, el 3 de octubre de 1553, en Santiago. Luego se suman Concepción, San Francisco de la Alameda y nuevas fundaciones en distintas zonas del país.
En el Capítulo General de la Orden celebrado en Valladolid en 1565, la Custodia de Chile fue declarada independiente de la Provincia del Perú, elevándose a Provincia con el título de la Santísima Trinidad.
Durante el siglo XVII, la vida de la Provincia se transforma de misionera a conventual, siendo una de sus principales fundaciones el convento Colegio de San Diego en Santiago.
La presencia franciscana en Chile ha significado un aporte constante en las artes, la educación y especialmente en la construcción de la Iglesia chilena.
Entre sus figuras destacan hermanos tenidos por santos por el pueblo fiel, como el Venerable fray Pedro de Bardeci y Aguinaco y el Venerable fray Andrés Filomeno García Acosta.
Son ya más de 470 años de servicio fraterno, respondiendo desde el carisma franciscano a las necesidades más urgentes de la sociedad chilena.