
El pasado 25 de mayo de 2025 en la ciudad de Puerto Varas, Región de los Lagos fue azotado por un tornado de categoría 1. Dejando un saldo de personas heridas, cortes de suministro eléctrico y de agua, además de cuantiosos daños en viviendas.
Este evento climático ha movido a la Orden Franciscana de Chile, teniendo en vista su misión eclesial que se centra principalmente en brindar ayuda a personas con escasos recursos económicos, viviendo con humildad, en pobreza y al servicio a los más necesitados. Inspirada en el Evangelio, la Provincia actúa activamente en comunidades marginadas, acompañando a las personas en sus necesidades materiales y espirituales, promoviendo la justicia social y el respeto por la dignidad humana.
Con ello, desde el Economato provincial se ha presentado un proyecto de emergencia a Franziskaner Helfen en Alemania para poder apoyar a más de 25 familias con alimentos no perecibles, ropa de abrigo y materiales de construcción con el fin de apoyar en los daños provocados por este fenómeno de la naturaleza.
El proceso de levantamiento de las familias que recibieron este gesto de solidaridad se canalizó a través de las familias que se vieron afectadas que están vinculadas al Colegio Bicentenario Felmer Niklitschek guiado bajo el carisma congregacional de las Religiosas Franciscanas Misioneras del Sagrado Corazón.
Otro de los ejes centrales del proyecto apuntaba buscar fortalecer el tejido empresarial local y contribuir en la recuperación integral de la zona afectada, realizando todas las compras en el comercio local de la comuna de Puerto Varas.
En un esfuerzo conjunto, entre el 29 y 30 de julio, Fr. Miguel Correa Eulufi, Ecónomo provincial y en compañía de Sor Bernarda Álvarez y Sor Mercedes Samaniego ejecutaron este proyecto visitando, acompañando y llevando una palabra de esperanza a las familias afectadas por el pasado tornado.
Este proyecto, además, buscó fortalecer el vínculo entre dos Institutos religiosos hermanos en la espiritualidad del Pobre de Asís y ser un aporte para avanzar en recuperar lo dañado y renovando nuestro compromiso como hermanos menores de estar junto a quienes sufren, no desde el asistencialismo, sino desde una presencia cercana, compasiva y transformadora.
Agradecemos a Franziskaner Helfen por su apoyo y cercanía a esta iniciativa solidaria ejecutada en la Región de los Lagos.





