
Como cada 14 de mes, la Orden Franciscana y cientos de fieles se reunieron en el Templo Recoleta Franciscana para participar en la misa por la pronta beatificación de Fray Andresito. En esta ocasión, la celebración eucarística de mediodía fue presidida por el hermano Nicolás Alfaro, ofm, Guardián del Templo, quien centró su homilía en la certeza de la promesa de Dios en la vida de todos los creyentes.
Por Enrique Astudillo Baeza, periodista
A la luz de las Palabras proclamadas, el hermano NicolásAlfaro, ofm, recordó que Dios nunca abandona a sus hijos, especialmente a quienes atraviesan momentos de dificultad, angustia o soledad. “Nosotros en muchos momentos de nuestra vida de dolores, de injusticias y de tantas otras cosas, también hemos estado sordos y mudos ante la presencia de siempre actuante de Dios en nuestra vida”
Sobre lo anterior, extendió. “Este Dios que permanentemente es prominente, que camina con nosotros y que nos ha hecho una promesa de no dejarnos solos. Esa es la fe cristiana, la promesa de Dios en Jesús que nunca defrauda”, animó el hermano Nicolás.
Fray Andresito como ejemplo de servicio y cercanía
Desde su llegada a Chile, Fray Andresito encarnó este mensaje de esperanza, dedicando su vida a los más pobres y abandonados. Su testimonio de fe y su incansable servicio marcaron profundamente a la sociedad chilena, convirtiéndolo en un modelo de caridad cristiana.
“Estamos invitados a recorrer el camino de Fray Andresito, que amó a los pobres y abandonados. Que vivió la sencillez, con una vida callada y en el servicio. Estamos invitados a recorrer el camino de la pequeñez, de la humildad. Pidamos a Dios que siempre modele nuestro corazón”.
Reglón seguido, consoló. “Y cuando nos sintamos tristes, solos, abandonados, sobrepasados por la vida, creamos con fe firme que el Señor está de nuestro lado y que su promesa sigue vigente de no dejarnos solos”, precisó el hermano Nicolás Alfaro, ofm.
Un encuentro de fe y devoción
La misa contó con la presencia de numerosos devotos, quienes llegaron al templo para rezar por Fray Andresito y pedir su intercesión en diversas intenciones. Como es tradición, la celebración concluyó con un momento de oración a los pies de su tumba, donde los asistentes elevaron plegarias tanto por su pronta beatificación como por sus propias necesidades personales.
El próximo 14 de marzo, la comunidad volverá a reunirse en el Templo Recoleta Franciscana para continuar esta cadena de oración y devoción, manteniendo viva la esperanza de ver pronto a Fray Andresito en los altares como un nuevo beato de la Iglesia.




