Conversatorio «Nuestras vivencias en el templo»: Memoria fotográfica para recordar legado de fe en Iquique

A cinco meses del incendio que afectó al Templo San Antonio de Padua y al Convento Franciscano en Iquique, la comunidad parroquial se reunió en un emotivo conversatorio de memoria fotográfica. Más de 60 personas participaron en este encuentro, enmarcado en el tercer ámbito del plan de gestión comunitaria post incendio: «Espacios de encuentro y sanación colectiva», con el propósito de compartir el impacto emocional de la tragedia y reflexionar sobre su significado en la fe y el patrimonio local.

Por Enrique Astudillo Baeza, periodista

La jornada inició con un momento de oración guiado por la hermana Marta Martínez, coordinadora parroquial, y el hermano Alejandro Úbeda, vicario parroquial. Posteriormente, la arquitecta Rocío Ojeda presentó un informe con los resultados de la consulta participativa realizada en febrero, destacando que este material ya fue enviado a la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y al Consejo de Monumentos Nacionales para ser considerado en los criterios de reconstrucción del templo.

Un espacio de oración, diálogo y memoria

La hermana Beatriz Bacho, coordinadora del conversatorio, explicó la metodología de trabajo y dio inicio al diálogo en grupos. Los participantes llevaron fotografías familiares del templo y, en conjunto, elaboraron láminas con imágenes, relatos y sentimientos asociados a los recuerdos. Luego, estas fueron expuestas en atriles para que todos pudieran observarlas y compartir sus emociones.

El encuentro culminó con un espacio de convivencia fraterna, donde la comunidad pudo seguir conversando y fortaleciendo lazos. Además, se realizaron las tradicionales oraciones a San Antonio de Padua, se entonó su himno y el hermano Lorenzo Bomballe invitó a seguir colaborando en los trabajos voluntarios de reconstrucción.

Antes de la despedida, el hermano Alejandro Úbeda, quien fue trasladado a la fraternidad de Parral, dirigió unas sentidas palabras a los asistentes. «Continúen con los brazos en alto y luchando, porque hay que reconstruir el templo y el convento tal cual eran. Mucha fuerza. Yo, cada once de mes, desde Parral, me acordaré de ustedes y rezaré para que el Señor los acompañe. Gracias por todo lo que me han dado en este tiempo«.

Testimonios de una comunidad con fe inquebrantable

Respecto de lo anterior, Beatriz Bacho, coordinadora de la actividad, destacó la importancia del encuentro. «Me pareció una actividad bastante significativa para todos los que pudieron compartir parte de sus historias en el templo a través de sus fotografías. Me pareció que todo se vivió en un ambiente muy ameno, muy alegre, vi a muchas personas muy, muy emocionadas en relatar y recordar cada uno de los acontecimientos que ellos vivieron en su templo«.

Por su parte, Aníbal Valenzuela, sociólogo y miembro del equipo organizador, resaltó el valor de la fotografía en la construcción de la memoria colectiva. «la fotografía es un elemento clave también en la memoria colectiva, transciende el interés individual y se construye como restos de un pasado, como recuerdos visuales de una memoria compartida. Podemos hablar de una memoria visual colectiva, que pertenece a toda la ciudadanía en base a experiencias o espacios comunes compartidos«.

Jeannette Quezada, secretaria parroquial, en tanto, enfatizó el cariño de la comunidad hacia su templo y su legado. «Destaco el cariño y gratitud hacia nuestro templo y Sacerdotes, que pasaron por Iquique. Todos con nostalgia observaban las fotos donde se veía cada espacio de lo que fue nuestra añorada Iglesia«.

Finalmente, Marco Tobar, integrante de la comunidad Cristo Emaús, compartió su emoción por la jornada vivida. «Encuentro tan emocionante ver tantas fotos, oír tantas historias, verse a uno mismo en las fotos de los demás hermanos, ver fotos de nuestro templo. Fue algo muy emotivo y nostálgico, de verdad me emocioné en lo personal. Pero más me emociona ver a toda la comunidad parroquial compartiendo juntos. Felicitaciones y agradecimientos a quienes organizan estos encuentros«.

Este conversatorio reafirmó el compromiso de la comunidad parroquial con la reconstrucción del Templo San Antonio de Padua, no solo como un espacio físico, sino como un símbolo vivo de fe, historia y fraternidad.