
En una Eucaristía de acción de gracias, la comunidad celebró el cierre del año pastoral, el aniversario de su creación parroquial y el testimonio de hombres y mujeres que han servido fielmente a la Iglesia local.
Con una misa cargada de gratitud, memoria y esperanza, la Parroquia San Francisco de Asís de Mostazal celebró el pasado 20 de diciembre una significativa jornada pastoral que unió tres hitos: el cierre del año pastoral, el reconocimiento a agentes pastorales y los 60 años de la creación oficial de la parroquia. Así lo explicó su párroco, Hno. Jaime Campos, OFM, quien destacó el carácter comunitario y fraterno de la celebración.
El sacerdote señaló que la iniciativa nació desde los propios agentes pastorales, quienes propusieron reconocer a personas que, a lo largo de los años, han dado testimonio de servicio, compromiso y entrega silenciosa a la vida parroquial. “Fue un reconocimiento pensado desde la comunidad, elegido mediante votación, con fundamentos que expresaban gratitud por años de servicio y amor a la Iglesia”, explicó.
La celebración coincidió, además, con los 60 años del decreto de creación parroquial, aunque el templo tiene una historia aún más antigua, pues este mismo año se conmemoraron los 80 años de su construcción, signo de una fe arraigada en la historia local. En este contexto, la Eucaristía fue presidida por el Ministro Provincial de los Hermanos Franciscanos de Chile, Hno. Lino Miranda, OFM, quien acompañó a la comunidad en este momento tan significativo.
Durante la Misa se realizó el reconocimiento a nueve agentes pastorales, entre ellos el matrimonio formado por Arsenio Sepúlveda y Sara Abarca, junto a Gloria Orellana, Jorge Zamorano, Sara Sepúlveda, Norma Rojas, Viviana Romero, Eugenia González, Susana Beiza y María Soto. Según relató el párroco, los homenajeados expresaron sorpresa y alegría, valorando este gesto como una confirmación de su pertenencia viva a la comunidad.
La jornada también incluyó la bendición del nuevo vehículo parroquial, adquirido gracias al apoyo de Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), el cual quedará al servicio de la pastoral parroquial. El día concluyó con un almuerzo comunitario y una tarde recreativa, sellando un cierre de año pastoral marcado por la fraternidad, la gratitud y la renovación del compromiso evangelizador.
Fuente: obispadoderancagua.cl




