Con la presencia del Subsecretario de Patrimonio, Emilio de la Cerda, y la musicalización en vivo del Conjunto Amicus, se desarrolló en un íntimo ambiente la celebración del cincuentenario del Museo de Arte Colonial de San Francisco.
Hasta la Gran Sala del Museo llegaron cerca de un centenar de personas para celebrar y hacer memoria agradecida, junto a la familia franciscana, de las cinco décadas del Museo de Arte Colonial San Francisco, cumplidas durante el mes de octubre, luego que después de 374 años se levantara la clausura del primer piso del convento de la Alameda para inaugurar un museo, en 1969, ofreciendo los franciscanos de Chile, en diálogo con la ciudad, su patrimonio artístico, cultural y arquitectónico a la comunidad.
“Como Orden Franciscana de quien depende nuestro Museo, este no es solo un lugar de explosión de obras artísticas o somos custodios de un patrimonio, sino que para nosotros esto es un lugar de evangelización y de encuentro con Dios. Cada cuadro, cada pieza de la colección, y el mismo convento nos recuerdan a cada uno de nosotros que hay alguien que va más allá de nosotros y que nos invita permanentemente a reconocerlo como aquel nos hará trascender en la vida futura”, comentó el director ejecutivo del museo, hermano Miguel Ángel Correa.
Al referirse a los desafíos que se plantean para el futuro, el hermano señaló que será importante “reconocer que lo colonial sigue siendo un valor, dado que es parte fundamental de la identidad chilena. Lo que hoy albergan estas antiguas salas, que anualmente reciben a más de 28.000 personas nos recuerdan a todos nosotros que Chile tiene una deuda pendiente con el arte y la cultura.
Por su parte, el hermano Isauro Covili, ministro provincial de la orden franciscana expresó: “El Museo de Arte Colonial desde sus inicios siempre se pensó abierto a la comunidad, a la ciudad y esto porque la identidad franciscana encuentra en la desapropiación, en la liberación por la pobreza, como gozoso anuncio del Evangelio, que es uno de sus rasgos más característicos y profecía para nuestro tiempo, para construir sociedad y relaciones de mayor humanidad, fraternidad, con menos desigualdad y equidad. Los franciscanos vemos que el camino de salvación para el hombre y la mujer, comienza cuando éste deja de ver el mundo, como señor, como propietario y por lo tanto, piensa que puede hacer lo que se le antoja”, expresó el hermano.
Para el Subsecretario del Patrimonio Don Emilio de la Cerda, quien desde su gestión se ha mostrado cercano a la gestión del museo, destacó su emplazamiento desde su mirada patrimonial e histórica: “Es increíble que la historia de nuestra ciudad ha corrido de la mano de la historia de la presencia franciscana en el territorio chileno y también metropolitano. Quiero decir también que San Francisco es un museo bien especial porque es un museo mestizo, a mucha honra y también es un museo casa y eso es muy especial. Es un museo que tiene un patrimonio inmaterial increíble porque el primer piso es el museo pero el segundo piso es convento, los hermanos viven aquí, se convive con el patrimonio inmaterial”, comentó.
Durante la ceremonia de celebración, fueron reconocidas personas que durante la historia del museo contribuyeron en su desarrollo con su trabajo y entrega. Uno de ello, fue el hermano Javier Mac-Mahon, fundador del Museo de Arte Colonial de San Francisco, considerado un visionario, por ver la importancia patrimonial cultural del convento, impulsando así la apertura del lugar.
Junto a él se reconoció además la labor de la señora Rosa Puga Domínguez, una de las figuras claves en la consolidación del museo, quien se desempeñó inicialmente como secretaria y luego como como directora por un largo periodo, siendo un rostro visible del arduo y generoso trabajo impulsado por los amantes del arte. Al finalizar, se galardonó al hermano José Milton, por su entrega y servicio en la fundación del museo.
Al término de la celebración, se inauguró la exposición temporal “Orígenes”, que a través de diversos recortes de prensa da cuenta de la fundación del museo y su historia. Al finalizar, el ministro provincial, junto al subsecretario de patrimonio, descubrieron la placa que recordará el quincuagésimo aniversario del museo.

