Virgen de Fátima animó jornada de Confesiones continuas en Templo San Francisco de Alameda

ACI PRENSA

Como un signo del regreso a las iglesias y a celebrar la fe, el Templo San Francisco de Alameda abrió sus puertas para que los fieles pudieran confesarse y venerar a la Virgen de Fátima este jueves 26 de agosto desde las 10:00 hasta las 19.30 horas. La jornada concluyó con una eucaristía presidida por el padre Carlos Cox, miembro del Comité Misión Fátima Chile.

Este jueves 26 de agosto desde las 10 de la mañana y hasta las 19.30 de la tarde, la Imagen de Nuestra Señora de Fátima -enviada desde Portugal en visita oficial a Chile-, estuvo en el Templo San Francisco de Alameda presidiendo una jornada de Confesiones continuas.

Sobre esta iniciativa, el padre Carlos Cox, miembro del Comité Misión Fátima Chile, señaló que la Virgen de Fátima viene a remecer nuestros corazones. “En sus apariciones ella hizo un enérgico llamado a la conversión, a la penitencia y a la reparación. Uno de los mejores caminos para alcanzar la paz, el bienestar, la salvación es acudir entonces al sacramento de la reconciliación”.

En la misa del mediodía, presidida por el Hermano Mauricio Javier, reflexionó sobre la práctica de la confesión, el perdón y la actitud de entrega y de escucha de la Virgen María. “Dejémonos cautivar por el Espíritu Santo, dejémonos cautivar por esta Mujer que dijo que sí al Señor Jesucristo. Porque supo descubrir qué es lo que quería Dios de Ella”.

Luego, preguntó, “¿nosotros sabemos lo que Dios quiere de cada uno? Ese es el regalo. Saber lo que Dios quiere que nosotros hagamos. Y a veces sabemos lo que Dios nos pide como Iglesia, como sociedad, pero, en lo personal. ¿Yo sé lo que quiere Dios de mí?”, a lo cual respondió. “Cuando descubrimos lo que Dios quiere de manera personal, vamos a poder caminar, vamos a poder transformarnos y eso se llama conversión”.

Al cierre, el Hermano Mauricio, pidió que “el Señor nos siga acompañando en este proyecto de conversión y que nos ayude a descubrir siempre su voluntad”.

Otro sigo potente fue que decenas de sacerdotes y también el obispo Cristián Roncagliolo, se turnaron durante todo el día para confesar en el Templo a los fieles, quienes también pudieron venerar a la Virgen de Fátima en esta Imagen que en su peregrinar ha traído una lluvia de gracias espirituales y corporales. Misión Fátima Chile recuerda que “los pasos para una buena confesión son: hacer un buen examen de conciencia, arrepentirse de corazón, tener el propósito de no volver a pecar, confesar al sacerdote los pecados y cumplir la penitencia de reparación”.

En el Templo Franciscano, hubo disponible material impreso que permitió a los fieles prepararse para el sacramento de la reconciliación y también otros relacionados con la devoción a la Virgen de Fátima. Las eucaristías en honor a Nuestra Señora del Rosario fueron presididas a las 10 de la mañana por el padre Danilo Almarza y a las 19.30 horas por padre Carlos Cox. Asimismo, cada dos horas hubo rezo del Santo Rosario.

El padre Carlos Cox, en la misa de las 19:30 horas, reafirmó la importancia de la Virgen de Fátima y sostuvo en su prédica, que su presencia viene a remecer los corazones y que en sus apariciones hizo un enérgico llamado a la conversión, a la penitencia y a la reparación.

Para cumplir las indicaciones sanitarias señaladas por las autoridades, la organización dispuso la aplicación de alcohol gel y realizar control de aforo a la entrada. Se solicitó a los fieles respetar las medidas de autocuidado exigidas, como es el uso obligatorio de mascarilla cubriendo boca y nariz, distanciamiento de a lo menos un metro entre personas y no consumir alimentos al interior del recinto.

Crédito fotografías: Aci Prensa Chile- Giselle Vargas