Orden Franciscana celebró la ordenación de un nuevo sacerdote

Se trata del hermano Marcos Peña Troncoso , quien fue llamado por Dios para servir a su pueblo como presbítero, tras un largo caminar al servicio de la Iglesia.

Cientos de fieles llegaron hasta el Templo de la Recoleta Franciscana, para ser parte de la Eucaristía de ordenación del Hno. Marcos. Celebración que se realizó este viernes 14 de septiembre, día en que la comunidad se reúne a orar por la pronta beatificación de Fray Andresito.

La ceremonia, fue presidida por el obispo de Iquique, Monseñor Guillermo Vera, acompañado del Ministro Provincial de los hermanos Franciscanos, el Hno. Isauro Covili, además de sacerdotes, frailes, religiosas Clarisas, miembros de la comunidad, familiares y amigos del nuevo sacerdote.

El tradicional rito de ordenación, comenzó con el diálogo entre el obispo y el nuevo presbítero, quien le manifestó su intención de recibir el ministerio del sacerdocio. Posteriormente, los presentes elevaron sus súplicas a los santos, a quienes rogaron por su intersección para que el nuevo sacerdote pudiera llevar a adelante su ministerio.

Tras ello, se procedió a la unción de manos con óleo sagrado, finalizando con la oración de consagración. Con orgullo, los familiares de Marcos presentaron los ornamentos que éste usaría para ser revestido.

Al término de la eucaristía, el nuevo sacerdote franciscano agradeció a Dios por guiar su camino y expresó: “Ser sacerdote, significa estar en la vigilancia evangélica por la verdad, por la justicia por la esperanza y la Paz. Somos ministros dispensadores de tu sacramento y nos pides ser fieles en el cumplimiento de este sagrado ministerio. Me has escogido de entre mis hermanos para guiar y acompañar al pueblo (…) ilumina entonces las tinieblas de mi mente y mi corazón y dame fe honesta para discernir y cumplir tu voluntad en todo tiempo y lugar”.

Con emoción y cariño, al final de la misa los familiares de Marco destacaron su gran espiritualidad. Recordando los momentos de infancia, lo describieron como un niño sencillo, tranquilo e iluminado. “Es una persona muy humana que sé será un gran aporte para nuestra Iglesia”, comentó su prima Lorena Pinto.

“Yo soy amiga de su madre y lo conozco de toda la vida. Su padre también quiso ser sacerdote franciscano, pero Dios le mostró otro rumbo. Ahora es su hijo el que sigue el camino del Señor. Siempre ha sido un hombre muy bueno, de mucha fe y hoy estoy muy emocionada por estar presente en este día tan especial para él, representando a su madre Bety que no puede estar presente por problemas de salud”, expresó su tía Benedicta Pizarro.

La celebración, culminó con un compartir fraterno en el comedor del convento, en el que el nuevo sacerdote, compartió su consagración a Dios, en compañía de sus familiares y sus hermanos franciscanos.